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Antimalware Service Executable consume mucha CPU, ¿qué está pasando?

Si estás utilizando tu PC de forma normal y, de repente, notas que comienza a ir excesivamente lento y que los ventiladores comienzan a hacer mucho ruido sin motivo aparente, es posible que el servicio Antimalware Service Executable sea el culpable y que esté acaparando todos los recursos de tu PC. En este artículo te vamos a contar por qué sucede esto, y qué puedes hacer al respecto.

Cuando el procesador se pone al 100% durante un tiempo prolongado, todo lo que estemos haciendo en el PC comienza a ir excesivamente lento, hasta el punto de que muchas tareas pueden llegar a congelarse o incluso quedarse bloqueadas. Es, desde luego, una molestia bastante grande, pero desgraciadamente puede ser algo frecuente muy especialmente si estabas abriendo un archivo descargado de Internet, y en seguida te contamos por qué.

Antimalware Service Executable, ¿qué es?

Como su nombre sugiere, se trata de una herramienta antimalware integrada en Windows que ayuda a defender el PC contra el malware y otras amenazas de virus; dicho de otra manera, forma parte del antivirus integrado en el sistema operativo. Aparece en el administrador de tareas con el nombre de proceso MsMpEng.exe, y es un proceso en segundo plano para la herramienta de antivirus integrada de Windows Defender.

Generalmente, es un servicio que está siempre activo y que pasa desapercibido, ya que como otras muchas herramientas está diseñado para funcionar en segundo plano sin que el usuario se de ni cuenta, pero hay que tener en cuenta que también es un servicio diseñado para protegernos en tiempo real de virus y amenazas y que, por lo tanto, está siempre analizando todos los cambios que hacemos en el PC para garantizar que están libres de problemas. Y, como hemos mencionado antes, esto es especialmente importante cuando estamos tratando de descargar un archivo o ejecutar algo descargado de Internet.

Durante estos análisis que ejecuta automáticamente, el proceso Antimalware Service Executable utiliza más recursos del sistema, especialmente del procesador. Esto es común en todos los antivirus del mercado, y sin embargo, es un proceso que debería durar tan solo unos instantes… el problema viene cuando este servicio deja la CPU al 100% durante un tiempo prolongado, provocando que todo el PC nos funcione excesivamente lento.
¿Qué hacer si se te pone la CPU al 100% por su culpa?

Que esto suceda es perfectamente normal, como ya comprenderéis, y es inherente a tener Windows Defender activado en el sistema; por lo tanto, la forma de evitar que este servicio ponga la CPU al 100% es deshabilitar el antivirus integrado en Windows, algo que no es recomendable para nada ya que quedaríamos desprotegidos ante virus, malware y otras amenazas. Sin embargo, es algo que podéis hacer en momentos puntuales si es necesario. Para ello, dirígete a Inicio -> Configuración -> Privacidad y seguridad -> Seguridad de Windows y ahí pulsa sobre el botón «Abrir Seguridad de Windows» (también puedes escribir «Seguridad de Windows» tras pulsar en Inicio para acceder directamente.

En la ventana que se abre, pulsa sobre «Protección antivirus y contra amenazas» y ahí pulsa sobre «Administrar la configuración» en la parte de abajo. En la ventana que se abre, tan solo deberás desactivar «Protección en tiempo real», y Antimalware Service Executable dejará de «darte la lata» durante un tiempo (luego se activa de nuevo automáticamente cuando reinicies el PC). Ten en cuenta, de nuevo, que esto no es recomendable, pero si estás teniendo serios problemas de rendimiento por su culpa puede ser una solución temporal a éstos.

Normalmente, una de las mejores alternativas si tienes un poco de tiempo que dedicarle es simplemente actualizar Windows: instala las actualizaciones automáticas, y muy probablemente recibas una actualización de las definiciones contra virus de Windows Defender que se traducirá en que el proceso Antimalware Service Executable deje de consumir tanta CPU tratando de analizar tus archivos contra virus y amenazas.

Fuente : https://hardzone.es/noticias/equipos/antimalware-service-executable-cpu/

¿Es este y no otro el mayor cuello de botella en la historia del PC?

El concepto bottleneck lo hemos leído y oído muchas veces, sin embargo, hay uno de ellos histórico que se encuentra en cualquier PC que tengamos en nuestras manos y que incluso décadas después no se ha solventado. ¿Cuál es el mayor cuello de botella que existe en nuestros ordenadores?

Un sistema no es tan rápido como puede ser su componente más veloz, sino hasta donde le deja su componente más lento. ¿Qué ocurriría si os dijéramos que hay un elemento que es limitante y que lleva no años, sino décadas sin evolucionar? Pues bien, el bottleneck del que os vamos a hablar no es algo de ninguna configuración concreta, sino que es una tendencia común en todas las computadoras. Sea cual sea te lo vas a encontrar y en la actualidad es insalvable.

¿Cuál es el mayor cuello de botella en un PC?

La forma de medir el rendimiento de un procesador respecto a otro es tomando el mismo programa en ambos ver en cuento tiempo tarda cada uno en ejecutarlo. Obviamente, el que tarde menos será más rápido. El problema es que medir el rendimiento es a día de hoy difícil por la enorme cantidad de factores existentes a día de hoy. De ahí a que necesitemos benchmarks sintéticos y el uso de aplicaciones para probar el rendimiento del hardware y podernos hacer una idea cuantitativa y calificativa del mismo.

Sin embargo, existe un cuello de botella que es general en todos los sistemas debido a que se ha mantenido estable durante todo este tiempo. Es más, se lleva años haciendo malabares sobre la cuerda floja en ese aspecto desde hace tiempo y cada vez que se diseña un nuevo tipo de memoria RAM y su interfaz, se procura que este no se vaya al traste y afecte al rendimiento del procesador central y con ello del resto del sistema.

Pues bien, si observamos la evolución técnica de la memoria RAM en las últimas dos décadas, veremos como:

El almacenamiento ha subido hasta 128 veces más.
El ancho de banda ahora es 20 veces mayor.
Sin embargo, la latencia es solo un 30% inferior.

Es el último punto el que supone el mayor cuello de botella hasta el momento. Acercar la RAM al procesador sería la mejor opción, sin embargo, encarecería los sistemas y aunque también es una solución de cara al consumo, supone romper por completo con la forma tradicional de hacer los PC. Aunque tarde o temprano deberemos cambiar la forma en la que entendemos la RAM.
Mayor ancho de banda no significa menor latencia

Cuando un fabricante da el ancho de banda de una memoria, lo que hace es darlo en unas condiciones óptimas que son imposibles y, por tanto, de una única transferencia continua en un periodo de tiempo. Sin embargo, las cosas no son tal simples y hemos de tener en cuenta que el controlador de memoria ha de gestionar los accesos a la RAM por parte de varios núcleos del procesador y de coprocesadores asociados.

El controlador de memoria integrado o IMC tiene un máximo de peticiones que puede gestionar. Si al final ocurre que se supera una cantidad tolerable, este se enlentece, retrasando al resto de peticiones y creando latencia.
Cada nuevo acceso a memoria por parte de un cliente distinto supone un tiempo de latencia acumulado.

Por ejemplo, habréis visto como cada nueva generación de los procesadores de Intel y AMD soportan RAM cada vez más rápida, pero jamás la más rápida del mercado. Esto se debe a que se llega al punto en que se supera la latencia tolerable y se convierte en un cuello de botella para el rendimiento. Es más, las memorias con overclocking tienen un tiempo de comunicación más lento, sus picos de ancho de banda son ideales para cierta aplicaciones, pero sufren de leves problemas de latencia.

Fuente : https://hardzone.es/noticias/componentes/mayor-cuello-botella/

Los próximos cambios en los procesadores para ordenadores portátiles

Cada ciertos años tenemos nuevas generaciones de procesadores de Intel y AMD apareciendo en el mercado, compitiendo por ver cuál consigue el mayor rendimiento y, por tanto, el interés de cada uno de los compradores. Sin embargo, no os vamos a hablar de mapas de ruta ni de nombres clave que aparecen en un PowerPoint en medio de una conferencia para hablaros de tres ideas que veremos en los procesadores del futuro. Si no más bien de una serie de tendencias comunes a las que les vamos a dar un repaso.

El mundo de las CPU para PC es evolutivamente bastante aburrido, cada cierto tiempo vemos aparecen nuevos procesadores con mayor cantidad de núcleos, siendo estos más rápidos por MHz y teniendo más memoria caché. Fuera de esto, la evolución se ha mantenido en ese sentido, lo cual no es poco por el esfuerzo titánico que supone poder sacar dichas bestias al mercado. Ya sea que estemos hablando de chips a día de hoy de miles de millones de transistores.

¿Qué mejoras veremos en los procesadores del futuro?

No os vamos a hablar de conceptos extremadamente complicados de arquitectura de computadores, sino de una serie de tendencias que todos podemos entender y que en unos años veréis aparecer en los mapas de ruta y las hojas de especificaciones de Intel y AMD. La mayoría de estos cambios están pensados para conseguir un mayor rendimiento en el sistema, pero desviándose de la ruta tradicional seguida hasta el momento. ¿Por qué? Por ser soluciones mucho más eficientes, tanto en coste como en consumo.

Núcleos aún más heterogéneos

Con los Intel Core 12 hemos visto la introducción de los E-Cores, haciendo que existan dos tipos de núcleo en cada procesador, ambos binariamente compatibles y compartiendo acceso a los mismos programas. La idea de lanzar núcleos más pequeños para realizar tareas en segundo plano es algo que viene de los procesadores para móviles y no será la idea que veremos copiada más adelante.

Muchos procesadores de Intel y AMD tienen un modo Boost que permite a uno de los núcleos alcanzar una velocidad de reloj mayor que el resto para ciertas tareas. Pues bien, lo que veremos en los procesadores del futuro será la implementación de lo que podríamos llamar supernúcleos, con una mayor capacidad de procesamiento que los núcleos normales. No olvidemos que los programas tienen partes que funcionan en paralelo y partes que lo hacen en serie y es importante acelerar ambos puntos.

La idea es que en vez de realizar un Boost en la velocidad de reloj que mueve el consumo a la estratosfera para colocar un núcleo a la máxima velocidad, se use uno de estos núcleos de mayor capacidad para solventar esos momentos puntuales en la ejecución de los programas.

Uso de aceleradores para tareas comunes

Un acelerador es un circuito integrado que realiza una tarea o serie de tareas en un tiempo mucho menor que el procesador central del sistema, además de liberarle de realizar dicha tarea. Pues bien, cosas como:

  • Comprimir o descomprimir un archivo .ZIP u otro formato similar
  • Convertir un archivo de un formato a otro
  • Mover datos entre memorias o dentro de un mismo pozo de datos se van a trasladar al futuro a unidades especializadas.

Esto es algo que ya estamos viendo en procesadores para servidor y se integran dentro de las versiones de Windows y Linux para dichos sistemas. Como ocurre con todo, con el paso del tiempo estos llegaran a las CPU para escritorio y portátiles desde donde los programas sacaran provecho de ello.

Conexiones para periféricos configurables

Una de las cosas que veremos será el uso de chips FPGA dentro del procesador con el objetivo de poder configurar al gusto las diferentes interfaces de periféricos. Por ejemplo, en vez de tener una configuración fija de puertos USB de cada tipo en un chipset, el fabricante de la placa podrá configurar el chipset integrado en el procesador de acorde a la configuración de su sistema. De esta manera, no tendrán que esperar a una siguiente generación para integrar ciertos puertos de conexión, y podrán añadir y eliminarlos según cuál sea el mercado objetivo para el que pretendan vender el sistema.

Fuente https://hardzone.es/noticias/procesadores/mejoras-procesadores-futuro/

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